Testimonio de estudiante en T.O. virtual

Facebook

por Andrea Monzón

En 1987 me gradué como terapista ocupacional y en ese entonces no existían las licenciaturas en Buenos Aires. Años después intenté ser alumna libre en la UNMdP pero era muy complicado y cuando tuve la oportunidad en la UNSAM, nació mi hijo.
Las crecientes responsabilidades de los múltiples roles ejercidos me llevaron a postergar mi deseo de hacer la Licenciatura en TO, hasta que me animé a probar la modalidad virtual de Quilmes. Fue todo un desafío y al principio estaba algo perdida, pero de a poco fui comprendiendo las características de esta nueva forma, para mí, de estudiar.
Cursar primero la materia Nuevas Tecnologías me dió las herramientas para aprovechar los recursos virtuales y apropiarme de una nueva lógica.
Rescato como mayor beneficio la posibilidad de autoadministrar mi tiempo tanto en las lecturas bibliográficas como en el armado de prácticos o parciales, así como el conectarme con estudiantes de otras carreras o colegas de todo el país, aunados en actividades comunes. La prolija organización de las clases, pautadas desde el inicio de cada materia, el acceso fácil y rápido a la bibliografía, los foros de discusión, ayudan a que uno avance a su ritmo pero en sintonía con el resto de los compañeros.
Es otro universo que se enriquece si cada uno se compromete a participar y a construir con otros desde los contenidos propuestos. Y eso no depende del sistema, sino de quienes lo integramos.
Como en la modalidad presencial, hay docentes más o menos comprometidos y capacitados, contenidos de mayor profundidad u otros desactualizados, porque lo virtual no se desarrolla en una burbuja sino que replica las virtudes y defectos de cualquier otra forma del proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestro país.
Agradezco a los tutores, docentes y compañeros (especialmente a la colega María Luisa Herrera Suárez, de Ushuaia, con quien transitamos juntas parte el camino) porque todos ellos/ellas me permitieron cursar en forma llevadera las materias en un año y medio, y enriquecerme tanto en lo profesional como en lo personal. Ahora me resta rendir los finales para concluir esta historia y si es posible, terminar este ciclo en el 2013.